La atmósfera no es un perfume con forma de promesa.

Octubre, octubre y el dolor de lo callado. Óyeme, lo sé,

podríamos haber sido tan hermosos como Apolo detenido,

pero yo te estoy hablando de fingir un nuevo crimen, amor.

Los labios muy ensortijados, así, como una larga espera,

o como el calor de una estrella cuando recorre su vacío;

palpando el valle disminuido de tu cifra,

conteniendo la verdadera edad de la luz, lo que fuimos,

una explosión de bellas dádivas que se agota por no ser

entre los nuevos pámpanos de este universo gesticulante.

… la vida, amor mío, consiste en darle voz al silencio.

                                            © 2019 JOSE MARIA BANUS