Ningún veredicto de viola podrá jamás

hacer callar todos los capiteles extintos de la mujer que sueña.

Ningún jeroglífico u óvulo

por los densos canales de los pasajeros sin voz.

Ninguna lógica en los cuerpos lacrados y ninguna herida

que supure valles,

ruborizados arcángeles

o depuradísimas sonatas de mar

hacia el pequeño nácar bullente de un verdadero amor que oprime.

Ningún coágulo de plata despuntando al alba conseguirá jamás

hilar este derramamiento de luz

ante los hermosos ojos afiebrados que saben.

 

                                            © 2019 JOSE MARIA BANUS